
Utilizadas siempre como postre o entrante, rellénalas con lo que quieras, en este caso, con el queso ha de ir templada, pues los quesos queman a una temperatura muy baja.
Ingredientes:
100 gr. Harina
3 Hevos
20 Cl de leche entera
Relleno:
Queso Gouda en crema
Nueces
Tomate frito casero
Preparación:
Batir todos los ingredientes en un bol.
Las filloas se preparan en una sartén, preferiblemente una especial para las filloas, de borde más bajo. Será más fácil de dar la vuelta.
Se pone al fuego y, untada con una grasa (tocino de jamón mejor, sino aceite…) en la sartén. Una vez que la sartén esté bien caliente, añadir un poco de la pasta en la sartén y se cubre el fondo de la sartén con la mezcla de modo que quede una película muy delgada en el fondo de la sartén.
Las filloas a diferencia de las panquecas o tortitas, o crepês, son muy delgadas. Cuando los bordes de la filloa comiencen a dorar se da la vuelta y se cocina por el otro lado.
Se coloca en un plato y se apilan las filloas unas encima de las otras, asi conservarán mejor el calor y quedarán más tiernas.
Las filloas se pueden rellenar casi de cualquier cosa, asi que sólo hay que hacerlas y disfrutar de ellas…
Una vez hechas, y calientes rellenar con la crema de queso y las nueces, dejando como base en el plato un poco del tomate casero.
Para decorar licuar, un poco del queso con un poco de nata salpimentada para poner por encima.
Maridaje:
Un vino tinto con crianza, con barrica, para aportarle esos aromas nobles a tostados y cuero, aportarán ambos una armonía casi perfecta, al llevar la untuosidad del queso y los tostados del vino una similitud en sus matices originales.
